Partiendo del núcleo de Rozas en el Valle de Soba y siguiendo la carretera que nos ha llevado hasta aqui, podremos dejar el vehículo poco despues de pasar este pueblo. La pista que sigue hasta el barrio de Manzaneda es transitable para vehículos aunque en algunos lugares y dependiendo de los años, su firme puede ser precario.
Llegaremos a Manzaneda en media hora de suave marcha, para según pasemos la última casa del pueblo, girar a la izquierda y siguiendo al principio un muro de piedra, iremos encontrando diferentes marcas de pintura que nos guiaran a traves del complicado lapiaz. En caso de no encontrar las marcas de pintura, nos podremos orientar buscando una marronacea a media ladera del Pico San Vicente, lugar por donde pasa el camino.
La subida en si es bastante complicada al ser enteramente un lapiaz con las dificultades que ellos conlleva: aristas afiladas y pequeños cortados, nos haran dar rodeos en busca de la subida mas lógica hasta la cumbre.
Una vez en la cima del Pico San Vicente, podremos asombrarnos de los 900 metros de desnivel que nos separan del Río Gándara al este: vertiginosa caída propia de montañas de mayor altura que la de este modesto Pico San Vicente.
A pesar de ser una subida corta ya se han producido varios accidentes en ella, debido a lo accidentado del terreno: no menospreciemos nunca a ninguna montaña.
Punto de partida
Rozas, en el Valle de Soba.
Longitud/Desnivel
450 metros de desnivel.
Duración
Unas dos horas desde Rozas hasta la cumbre.
Dificultad
Al atravesar un terreno de lapiaz habremos de prestar atención al terreno, y ayudarnos de las manos en algunas trepadas.
Epoca
Todo el año, prestando atención a cuando nos encontremos niebla.