En el Paseo Marítimo de Santoña, podremos encontrar el Fuerte de San Martín, que antaño servía como defensa del pueblo y de la entrada a la ría de Treto. Por la izquierda de esta construcción suben unas escaleras que habremos de tomar y que nos llevará hasta la carretera que bordea el Fuerte de San Martín por su parte superior.
Seguiremos esta carretera hasta el final de la misma, donde comienza una pista pedregosa que de forma continua asciende junto al borde del acantilado; toda esta pista ha sido acondicionada, marcada y balizada mediante postes informativos con los elementos mas destacables del paisaje y usos de la zona.
Llegados al Mirador de la Punta del Fraile, desde donde podremos ver la impresionante aguja rocosa que surge del mismo mar, así como la Bahía de Laredo, el Macizo de la Candina así como, mas alejada, la costa vasca.
Poco después del mirador, habremos de tomar una bifurcación a mano izquierda correctamente balizada mediante un poste indicativo; esta senda se interna en el encinar cantábrico, en un bonito recorrido a través del cerrado bosque en el que habremos de prestar atención a no perder el sendero marcado en todo momento por rayas amarillas y blancas.
Por el encinar cantábrico iremos dejando atrás los restos de antiguas explotaciones mineras o el pasaje llamado ''Valle de los Avellanos'', curiosa depresión donde diferentes especies de árboles han colonizado el karst.
A partir de este punto el camino comienza una clara ascendente, que nos habrá de llevar hasta el collado que separa las cumbre del Buciero (367 m) y del Ganzo (378 m).
Dirigiremos nuestros pasos hacia la izquierda y en poco tiempo llegaremos a la cima de Buciero, que no está señalizada; perdiendo un poco de altura en dirección a Santoña, veremos unas peñas con una gran cruz y un mástil de bandera.
Desde estas peñas podremos disfrutar de una buena vista de las Marismas de Santoña y su población, la ría de Treto (desembocadura del río Asón), la cercana Laredo y su playa de Salvé, así como la playa de Berria y el penal del Dueso.
El descenso hacia Santoña lo haremos salvando el escarpe rocoso por una pequeña canal situada a la izquierda de la cruz; este primer tramo de descenso es un tanto escabroso al ir salvando diferentes escarpes. Habremos de dirigir nuestros pasos hacia a una construcción que veremos hacia la derecha, cerca del Fuerte de Napoleón, de las que hacía las veces de Polvorín.
Desde este polvorín (hoy usado como establo para ganado) no nos resta mas que bajar hasta la cercana carretera y volver hacia la izquierda hasta el Fuerte de San Martín, punto de partida de la ascensión al Monte Buciero.
Punto de partida
Fuerte de San Martín, al final de Paseo Marítimo de Santoña.
Longitud/Desnivel
Se parte del nivel del mar por lo que el desnivel es la altura en sí de la montaña.
Duración
Hora y media a dos horas aproximadamente.
Dificultad
Ninguna dificultad técnica, pero habremos de prestar atención cuando el sendero se adentra en el encinar cantábrico por donde discurre el sendero y las marcas orientativas.
Epoca
Cualquier época, prestando atención a las nieblas muy espesas por los problemas de orientación que puedan acarrear.
Restricciones
Esta ruta se desarrolla integramente en el Parque Natural de las Marismas de Santoña, por lo que habremos de atenernos a su normativa, convenientemente señalizada al comienzo de la misma.