Ascendemos de frente por un diedro con un clavo que marca el inicio de la via (IV-), y continuamos a la izquierda, ya por la arista y por terreno más fácil hasta la reunión.
El siguiente largo discurre por terreno fácil hasta un resalte que pasamos recto encima del cual montamos reunión (III+).
El tercer y cuarto largos se pueden empalmar, aunque el roce es importante, saliendo unos 60 mts. Numerosas grietas y puentes de rocas donde meter cintajos y fisureros, y un paso en un resalte evitable y algo expuesto que es lo más interesante del largo. Mucho ambiente en algunos tramos bastante estrechos de la arista( V-).
El quinto largo nos conduce por terreno fácil hasta una pequeña chimenea, que, una vez superada, nos lleva a montar reunión de dos parabolts después de una travesia horizontal hacia la izquierda (IV-).
El último largo es el más interesante. Presenta un muro algo más vertical protegido por tres parabolts, y una salida hasta la reunión más fácil pero expuesta, donde encontramos dos puentes de roca (V-). Salimos ya andando y después de un corto paso en otro murete, llegamos a la cima del lapiaz.
Acceso
Subir, desde el parking, por la pista de tierra que lleva hasta los monolitos. Seguir por el camino que atraviesa la base de los mismos. Cuando llegamos al 7º, torcer a la izquierda y pasar un arbol característico. Ascender por una pequeña senda, que, entre hierbas y arbustos, nos deja a la derecha, al pie de un minidiedro con un clavo que es el comienzo de la via.
Longitud/Desnivel
Unos 180 mts. de desnivel, y algo más de recorrido para un total de seis largos.
Equipamiento
Exísten algunos clavos y parabolts a lo largo de la ruta, pero no siempre emplazados en los sitios más adecuados. Reuniones equipadas con un parabolt con argolla. Prever cintas largas, friends y fisureros.
Dificultad
La via no pasa del Vº grado, desglosandose los largos de la siguiente manera: IV-, III+, V-, III, IV-, y V-.
Epoca
Practicamente todo el año.
Descenso
Una vez que hemos salido de la arista, cogemos hacia la izquierda el camino que nos lleva de vuelta a la cueva de la Leze por el tubo, y que no es otro que el camino de la via normal de subida al Olano.
Restricciones
No exísten restricciones particulares en esta via, pero no hay que olvidar que en paredes cercanas anidan rapaces y otras aves, por lo que incidimos en el respeto al médio en el que nos encontramos.