Para comenzar el descenso deberemos regresar desde el parking de Covalanas, hacia la carretera por donde hemos venido, pasando por el puente debajo del cual está situado el primer rapel con una poza que, si no ha corrido agua recientemente, suele estar ''podrida''.
En caso de estar en malas condiciones es recomendable evitarla, para lo que deberemos de bajar unos pocos metros por la carretera en dirección a Ramales, hasta un lugar donde podremos pasar la valla protectora de la carretera y bajar por el bosquecillo hasta el cercano cauce.
Si tenemos la suerte de que la poza está limpia, deberemos de continuar por la carretera en dirección contraria (Puerto de los Tornos) durante unos metros, hasta llegar a un claro (antes de un gran prado) entre la maleza que nos permitirá bajar al cauce.
A pesar de la habitual falta de agua, es un descenso entretenido con 7 rapeles (algunos destrepables) y buen ambiente, bastante cerrado e incluso en algunas partes con cuevas.
Lástima de la suciedad que se encuentra y de la cercanía de la carretera (ruido).
En resumen, esta Garganta del Calera, bien merece una mañana o una tarde: de tener agua, se convertiría en un barranco clásico de la zona.
Acceso
Saliendo de Ramales de la Victoria en dirección al Puerto de los Tornos, ascenderemos un tramo del mismo, hasta llegar al desvío de la Cueva de Covalanas a la izquierda, donde hay un parking de no demasiada capacidad (habitualmente lleno por los visitantes de la cueva, así como los escaladores de la escuela de Ramales con la famosa y espectacular Pared del Eco).
Longitud/Desnivel
Unos 400 metros de recorrido y unos 70 de desnivel.
Equipamiento
Muy bueno, con químicos.
Dificultad
Habitualmente se efectúa sin agua y la dificultad es la propia de rapelar y moverse por roca resbaladiza. En caso de efectuarlo con agua, el nivel mirando el final del cañón.
Epoca
Todo el año, exceptuando logicamente los días despues de grandes lluvias, donde el cañón se vuelve peligroso por la cantidad y velocidad de las aguas.
Retorno
Tras finalizar la zona encañonada, el cañón se abre y da paso a una zona de grandes bloques: por la izquierda según bajamos, llegaremos hasta el bosque que atravesaremos para llegar a un prado, que tendremos que remontar hasta la carretera. Volver a subir por la carretera hasta el coche (400 metros).