Partiendo de la zona del Molino de Haizerrota, dirigirse por el bidegorri (senda para bicicletas) que se dirige hasta el faro de Punta Galea. Existe la posibilidad de ir ''campo a través'' por la izda. por los innumerables senderos, dandole un toque mas ''campestre'' a este primer tramo.
Al llegar al final del bidegorri, un paseo hormigonado enlaza con la vecina localidad de Sopelana, por los acantilados y rodeando el Campo de Golf de la Galea. Recomendable, abandonar el paseo y adentrarse por los senderos que se acercan al borde del acantilado, disfrutando de unas vertiginosas vistas y probando en algunos lugares, nuestras habilidades trialeras. Pasaremos por una zona donde los aficionados al parapente y ala delta, suelen practicar su deporte.
Cuando lleguemos al aparcamiento de la playa de Barinatxe, buscaremos la carretera para bajar al aparcamiento de la playa de Atxabiribil, llegando hasta el final del mismo, donde a mano dcha, encontraremos una corta pero fuerte pendiente, que nos conducirá hasta una explanada, donde veremos un sendero que se dirige por las campas, hasta las cercanias de una urbanización. Habremos de entrar en esta urbanización (atención que son terrenos privados: respeto a los propietarios), ascender unos 300 metros hasta encontrar a mano derecha, una pista de tierra.
Continuaremos por esta pista, que si ha llovido en dias anteriores suele acumular buena cantidad de agua y barro, asi como rodadas de vehiculos, en la que tendremos que desmostrar nuestras habilidades. Llegaremos a otra explanada en tierra, la cual atravesaremos para ir a buscar una pista de arena en su comienzo, que toma dirección ascendete hacia los acantilados dejando el mar siempre a nuestra izquierda y que pasa a convertirse en sendero a traves de las campas. Una buena subida que nos hará sudar antes de empezar a bajar hacia un nuevo aparcamiento, ya en el municipio de Barrika.
Desde este aparcamiento, tomaremos una carretera vecinal que separa los últimos chalets del pueblo de las campas que llegan ya, hasta el borde de los acantilados. Tras un tramo en bajada, abandonaremos la carretera por una pista que parte a mano derecha, llana al principio, y que poco a poco, se va estrechando y ganando pendiente. Otra buena subida, antes de la bajada final que nos llevara hasta el borde de la Bahía de Gorliz.
Bonito y completo recorrido, que a pesar de recorrer un entorno muy urbanizado (y abarrotado en epocas playeras), deja un grato sabor de boca por la variedad de los tramos y su proximidad con la costa. Fuentes de agua abundantes, en la mayoría de los aparcamientos mencionados a lo largo del recorrido.