Este verano se cumplen 25 años de la primera bajada de 'rafting' en España. Fue en el río Noguera Pallaresa, en Lleida, y desde entonces se ha consolidado como atractivo turístico y motor económico. Actualmente, en toda la demarcación hay 177 empresas de deportes de aventura, 44 de ellas en la comarca que los vio nacer, el Pallars Sobirà.
Todo empezó de la mano de un grupo de franceses, país de origen del ráfting, que se dieron cuenta de las enormes posibilidades que ofrecía el Noguera Pallaresa para este deporte. De hecho, lo consideraron el mejor río del Estado y uno de los mejores de Europa para practicarlo. Estos pioneros ofrecían sus servicios básicamente al mercado francés, ya que en aquel país el ráfting gozaba de mayor popularidad. Sin embargo, al poco tiempo un grupo de empresarios de Sort abrieron su propio negocio y fueron los primeros de introducirlo a nivel estatal.
A lo largo de estos 25 años el sector no ha parado de crecer, y se calcula que cinco millones de navegantes han descendido ya por el Noguera Pallaresa. El ráfting fue sólo el punto de partida de una amplia oferta de deportes de aventura que se ha ido consolidando año tras año, pero a nadie escapa que sigue siendo la actividad estrella. Según datos del Patronato de Turismo de la Diputación de Lleida, en estos momentos supone un 30% del total de contrataciones de actividades de turismo activo.
Todo ello ha convertido el sector en la base del desarrollo de la zona, como demuestran los 55 millones de euros de impacto económico que genera por temporada o los 2.800 trabajadores de sus empresas en toda la demarcación. En el caso del Sobirà, los empleos directos e indirectos vinculados al turismo activo son 1.800. A parte, cabe destacar la amplia infraestructura turística que se ha ido tejiendo a su alrededor, como casas de turismo rural, albergues, hoteles y restaurantes.
El presidente de la Associació d'Empreses d'Esports d'Aventura del Pallars Sobirà, Florido Dolcet, destaca que son negocios gestionados por gente de la comarca, con lo cual son muy estables, no fluctúan y son una garantía para los jóvenes que quieren quedarse. Después del ráfting, los deportes más solicitados son BTT, trekking, senderismo, actividades de barrancos e hípica. Sin embargo, el sector es profundamente dinámico y va ampliando año tras año el abanico de propuestas, con actividades como hidrospeed, parapente, quads, tiro con arco o bus-bob.