Si hablamos de montañas míticas en Alpes y en condiciones invernales, a todos se nos vendrá a la cabeza los nombres del terrible Eiger, Grandes Jorasses en las cercanías de Chamonix o el estético Cervino, encima de Zermatt.
Ueli Steck, alpinista suizo demuestra como se pueden ascender estas tres grandes caras nortes alpinas en tiempos de records, con velocidades en torno a los 10 metros por minuto (en vertical).